Desde que empecé a dictar cursos y talleres sobre tecnologías aplicadas a la traducción, me ha surgido la pregunta sobre cuáles serán las tecnologías que generalmente utilizarán los traductores venezolanos que tienen experiencia en su área, esto es un poco, porque siempre me encuentro con algún traductor que me hace pensar que realmente los traductores venezolanos no están tan divorciados de las tecnologías aplicadas a la traducción. Bien, con esta pregunta en mente, decidí crear una sección en mi blog llamada Traductores y sus herramientas tecnológicas de trabajo. En esta nueva sección, publicaré las entrevistas que he realizado o realizaré a diferentes traductores, especialmente venezolanos o latinoamericanos, sobre cuáles son las tecnologías que utilizan en su día a día laboral. Para inaugurar esta sección, me parecía que la mejor traductora para entrevistar era Patricia Torres. ¿Por qué? Bueno, conozco a Patricia Torres desde el año 2006 aproximadamente, Patricia es una de las traductoras más activas a nivel profesional y también gremial en Venezuela. Además, ha sido Presidenta de Conalti (Asociación Civil Colegio Nacional de Traductores e Intérpretes) y actualmente trabaja de forma activa en el Comité Editorial; podemos ver los resultados de su labor editorial, en el blog de Conalti, además, también se encargó de varias ediciones del Boletín de Conalti. Patricia fue una de las personas del Comité Editorial de Conalti que me dio la oportunidad de publicar mis primeros artículos sobre normativas técnicas y tecnologías. También, ha sido facilitadora en tecnologías aplicadas a la traducción. Aquí les dejo la entrevista, espero que la disfruten. Píldoras de Tradumática 1. 1.- ¿Desde cuándo te dedicas profesionalmente a la traducción y cuáles son tus áreas de especialización? Patricia. Me gradué en Traducción, en la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad Central de Venezuela, en 1989. En ese entonces, comencé a trabajar como traductora en un periódico especializado en economía, mis áreas eran la traducción de textos económicos y la traducción periodística, a las cuales me dediqué durante muchos años. Hace unos 10 años, comenzó a interesarme la traducción médica, así que decidí cursar el Máster en Traducción Médico-Sanitaria que dicta la Universidad Jaume I, en la modalidad virtual; hoy en día, mis principales clientes están en el área de la traducción médica. Además, soy intérprete público (traductora de textos legales). PDT1 2.- Aparte de MS Office, ¿qué otros programas, sean de traducción asistida, gestión terminológica, etc., utilizas en tu labor diaria como traductora y por qué? P. A diario, el trabajo gira en torno al procesador de palabras (MS Word) y a los navegadores de Internet (Firefox y Google Chrome), que me permite tener acceso a múltiples recursos en línea. También uso con regularidad un diccionario electrónico (Babylon). Dependiendo del encargo, uso también una memoria de traducción (Wordfast, principalmente la versión Classic) y Adobe Acrobat Professional para leer o editar archivos .pdf. Hay programas que he dejado de usar. Por ejemplo, anteriormente recurría con frecuencia al Copernic Desktop Search para la gestión terminológica, porque buscaba términos con rapidez y facilidad; ahora, como las funciones de búsqueda de archivos en los programas de MS Office y MS Windows en general han mejorado tanto, y ya casi no uso el Copernic. Además, intenté usar el Translation Office 3000 para organizar una base de datos de clientes, el flujo de proyectos y la facturación, pero fracasé en el intento, y por cuestiones de tiempo regresé a la sencillez de las hojas de MS Excel. PDT1. 3.- ¿Cuál fue el primer programa de traducción asistida que utilizaste y cuál fue la razón de hacerlo? P. El primero fue Trados, por presiones del mercado: varios clientes preguntaban por ese programa en específico y la marca “Trados” se repetía constantemente en foros y listas de correos para traductores. PDT1. 4.- ¿Sigues utilizando el mismo sistema? ¿Sí? ¿No? ¿Porqué? P. No, dejé de usarlo hace años, cuando me cansé de perder tiempo tratando de resolver problemas técnicos y me cansé de pagar importantes sumas de dinero por sus actualizaciones. Comencé a investigar y, luego de leer y consultar mucho, compré Wordfast, seducida por dos promesas: (1) es un programa más sencillo de aprender y utilizar y (2) se pueden intercambiar las memorias con usuarios de Trados. Wordfast cumplió ambas promesas, aunque la segunda con mayor dificultad. PDT1. 5.- Según tu experiencia, ¿qué tipos de programas recomendarías a un traductor que se inicia en el mundo profesional? P. Más que recomendar uno o varios programas, recomendaría algo que aprendí en un taller que dictó Xosé Castro:[1] una actitud curiosa, abierta y receptiva frente a la tecnología. Con la actitud curiosa se puede llegar a dominar a nivel de usuario avanzado los programas que usamos a diario, es decir, el procesador de palabras y el navegador de Internet. ¡Con eso se hace mucho! ¿Cuántas funciones de MS Word hay que desconocemos, por ejemplo? ¿Cuáles de ellas podrían ser útiles para un traductor? Y con la actitud abierta y receptiva podemos conocer los programas que más nos faciliten el trabajo en nuestro mercado, sean memorias de traducción, reconocimiento óptico de caracteres, reconocimiento de voz, doblaje o subtitulado, etc. Esa actitud, además, nos permitirá ir construyendo conocimientos y no caer en la obsolescencia. PDT1. 6.- Por último, qué piensas sobre cómo han venido evolucionando las tecnologías en el mundo de la traducción. ¿Qué consideras negativo y qué consideras positivo sobre todo para los traductores freelance? P. Lo que me impresiona ha sido la velocidad del cambio. En 10 años pasamos de la máquina de escribir (¡sí, hice mis primeras traducciones en una era precomputadoras!) a las computadoras; en otros 10 años pasamos del diccionario impreso a Internet. ¿Dónde estaremos dentro de 10 años? Estos cambios, por supuesto, han tenido efectos negativos y positivos en la dinámica del trabajo. Nos ha facilitado las tareas de documentación e investigación, pero nos ha obligado a aprender nuevas formas de hacerlo. Nos ha ampliado el mercado, pero ha generado presiones sobre las tarifas, competencia desleal y un mayor intrusismo. Depende de nosotros reconocer las amenazas y aprovechar las oportunidades. Con su entrevista, Patricia me ha dejado dos enseñanzas muy importantes. La primera, hay que manejar muy bien la tecnología que utilicemos. Aquí vale mucho el es mejor calidad que cantidad. Es mejor manejar un programa muy bien que decenas a medias. Por otro lado, cuando se trata de tecnologías para traductores, la sencillez y facilidad para manejarlos será importante, aunque nos quedará el obligarnos, si se puede decir así, a estar al día, puesto que los cambios tecnológicos son abrumadores y el mundo de las tecnologías aplicadas a la traducción no está exento de estos cambios. ¡Mil gracias a Patricia por haber dedicado parte de su valioso tiempo para esta entrevista! Para los que quieran seguir a Patricia, lo pueden hacer a través de su cuentas de Twitter (@pattytowers).


[1] En un taller como el que se reseña aquí: http://traducirparacontarlo.wordpress.com/2012/03/06/1001-consejos-de-xose-castro-en-el-curso-coaching-para-traductores/