Este año empecé con el objetivo de dedicarme más al área de la localización de software y de páginas web. Así que una de las primeras cosas que he hecho es refrescar mis conocimientos al respecto. Para ello, me he planteado algunas preguntas básicas sobre el área y para responderlas he consultado un libro que, desde mi punto de vista, es una referencia obligada para todos aquellos que desean conocer un poco más sobre el mundo de la localización de software y de páginas web. El libro al que me refiero se titula A Practical Guide to Localization, escrito por Bert Esselink, en el año 2000. Este libro es bastante estructurado y da a conocer información clave para entender las bases sobre las cuales se construye el sector de la localización.

He aquí mis primeras preguntas y las respuestas que la “enciclopedia” de la localización me ha proporcionado.

1.- ¿Qué es la internacionalización, la localización y la globalización?

Esselink define estos tres términos tomando en cuenta el concepto de la extinta Localisation Industry Standards Association (LISA). Entonces, tenemos que la internacionalización se define como el proceso de generalizar un producto, aunque para mí también puede ser un servicio, de forma que se pueda adaptar a múltiples idiomas y convenciones culturales sin que se tenga que rediseñar.

La localización se define como el proceso de adaptar lingüística y culturalmente un producto que se venderá en un mercado objetivo, sea un país, una región o en un idioma determinado.

La globalización toma en cuenta todos aquellos aspectos del negocio relacionados con que el producto (o servicio) sea  global. Es decir, la globalización comprendería el proceso de internacionalización y de localización. Sólo así el producto podría adaptarse a varios mercados y, al mismo tiempo, ajustarse a las convenciones lingüísticas y culturales de un mercado más específico.

2.- ¿Cuáles son las actividades que se desarrollan en el proceso de localización de software y de páginas web?

Según Bert Esselink, dentro de las actividades que se llevan a cabo en un proyecto de localización de software y de páginas web, se encuentran las siguientes:

  • La gestión de proyectos, la traducción y la ingeniería del software,
  • La traducción, la ingeniería y el testeo de las ayudas en línea o del contenido web,
  • La traducción y la maquetación de la documentación,
  • La traducción y el ensamblaje de los componentes multimedia o de la capacitación asistida por computadora,
  • El testeo funcional del software o de las aplicaciones web localizadas.

3.- ¿Qué es lo que realmente se localiza de un software o de una página web?

Lo que se localiza de un software son los archivos del programa, las ayudas en línea o archivos de documentación en línea y los archivos Readme. En el caso de las páginas web, lo que se localiza principalmente son las páginas en formato HTML e imágenes, aunque también tablas de bases de datos con contenido estructurado.

4.- En el caso de la localización de software, ¿en qué etapa participamos los traductores?

Los traductores entramos en la etapa de la traducción del software que, según Bert Esselink, consiste en  la traducción de todos los componentes de la interfaz gráfica del usuario de un software, entre ellos, cuadros de diálogo, menús y mensajes de errores y de estado que aparezcan en pantalla. Por supuesto, también se incluye la traducción de las ayudas en línea y de la documentación, pero eso se hace después de que se haya traducido el software, antes no.

5.- ¿Cuáles son las herramientas informáticas específicas que deberían utilizar los traductores en la traducción de software o páginas web?

Sistemas de traducción asistida por computadora (TAC). En el caso de la localización, los sistemas TAC se utilizan para ejecutar un análisis lingüístico de los archivos del software o página web. Entre otras cosas, determina el número de palabras totales que hay que traducir, el número de palabras y strings (cadenas de carácteres) que realmente quedan por traducir, una vez que se haga el análisis con una memoria de traducción previamente creada, y el porcentaje de coincidencias exactas y parciales, internas y externas. Otra de las cosas que permiten los sistemas TAC es analizar la complejidad de la traducción, en cuanto al área temática e inclusive permitirían analizar la posibilidad de solicitar la ayuda directa de un traductor humano o si primero convendría realizar una pretraducción con sistema de traducción automática. Una cosa que me ha llamado la atención desde que empecé a conocer los sistemas de traducción asistida es la cantidad de filtros que están introduciendo relacionados con la traducción de software. En el año 2007, era difícil encontrar sistemas TAC que tradujeran archivos ejecutables .exe, dll o .rc binarios. Hoy en día, existe la propuesta de Transit que permite no sólo traducir este tipo de archivos, sino que, además, permite editar los elementos de la interfaz gráfica, como son los botones, los cuadros de diálogo, entre otros, . En el caso de los archivos ejecutables .exe o .dll, para esa época se necesitaba obligatoriamente traducirlos en un editor de recursos, como el que incluye Microsoft Visual Studio, o una herramienta de localización como Alchemy Catalyst.  

Sistemas de gestión terminológica. Las herramientas de gestión terminológica no sólo permiten crear glosarios terminológicos para un proyecto determinado, sino que, además, esos glosarios se pueden reutilizar con los sistemas TAC. En el caso de la localización, es sumamente importante el manejo apropiado de la terminología. En un equipo de varios traductores, cada traductor tendrá su manera de redactar, por supuesto, siempre apegada al estilo que se desea, sin embargo, deberá respetar también la terminología que el cliente ya ha validado como correcta, ya que debe ser consistente en todas y cada una de las partes de las aplicaciones y ayudas. Además, los glosarios terminológicos terminan siendo una ventaja, puesto que el traductor invierte su tiempo traduciendo y no determinando cuál es la mejor traducción para un término específico. Si bien los sistemas de gestión terminológica que existen en el mercado no superan en cantidad a los sistemas de traducción asistida, sí existen sistemas independientes, tales como SDL Multiterm o Lingo) y sistemas integrados a los programas TAC. Además, también existen sistemas de gestión terminológica en la nube, como Termbases.eu.

Programas de localización de software. Los programas de localización de software han sido diseñados específicamente para traducir las interfaces gráficas de los programas. Se pueden traducir los archivos en formato de texto o en binario, los típicos .exe, dll, entre otros. La ventaja de este tipo de programas es que evita que el traductor tenga acceso al código fuente del programa y sin querer lo modifique. Estos tipos de programas cuentan con funciones de edición, memorias de traducción, reutilización, validación y corrector ortográfico. Los programas de localización cuentan con marcadores de revisión que permiten saber cuáles son los strings que se están reutilizando, cuáles se necesitan revisar y cuáles están bloqueados. Algo que me llamó la atención, que indicaba Esselink, es el hecho de que este tipo de programa cuenta con una función de pseudo-traducción, que permite que el programa “traduzca” strings, pero utilizando carácteres con acentos específicos o tomando en cuenta los parámetros que determinan la longitud de un string. Esto se hace con el objetivo de anticipar aquellos problemas que podrían surgir durante el ciclo de traducción. Los programas de localización de software más conocidos son Alchemy Catalyst y SDL Passolo. Sin embargo, existen más propuestas.

Herramientas de localización dinámica. Un programa de localización dinámica permite traducir la interfaz del usuario de una aplicación, mientras la aplicación está funcionando de forma simultánea. En este caso, las traducciones se incorporan a diccionarios, que permiten traducir de forma dinámica los cuadros de diálogos, los menús y los strings de la aplicación. Actualmente, de las aplicaciones que menciona Esselink, en su libro, la que se puede encontrar en el mercado es Wiztom.

Traductores automáticos. Esselink indica que, si bien para la época en la que publicó el libro, los traductores automáticos no se estaban utilizando de forma intensiva, la situación iba a cambiar en un futuro cercano y no se ha equivocado. Los traductores automáticos son programas que traducen un texto de forma automática. Generalmente, los utilizan como un apoyo en el que, si no se encuentra información en la memoria de traducción, el traductor automático sugiere una posible solución. Este tipo de aplicación funciona muy bien si se edita previamente para su utilización con el programa de traducción asistida, por ejemplo. De esta manera, se identifican posibles problemas que se puedan tener a la hora de traducir con traductores automáticos. Por supuesto, después existirá una etapa de post-edición del contenido traducido.

Contadores de palabras. Independientemente de que al contar el número de palabras de un proyecto con diferentes contadores de palabras el resultado sea diferente (leer mi entrada sobre contadores de palabras), la realidad es que en el mundo de la localización se utilizan con bastante frecuencia, sobretodo  para contar palabras de archivos en formatos HTML, XML, SGML y PDF. Los hay de plataforma independiente, como AnyCount y también integrados a los sistemas de traducción asistida por computadora.

Estas han sido mis preguntas iniciales sobre la localización de software y de páginas web, de las muchas que todavía me quedan por responder. ¿Cuáles han sido las tuyas al momento de querer saber más sobre este ámbito?

Un saludo para todos.