Ya tienen un largo tiempo trabajando con una memoria de traducción y les podría ocurrir que, cuando el programa de traducción asistida les muestra las concordancias parciales o exactas de una unidad de traducción activa, estas no cumplen con su criterio de búsqueda por diversas razones, como, por ejemplo, que las unidades de traducción no se hayan traducido previamente o que lo estén parcialmente o hasta que la traducción sea incorrecta. En este caso, ¡ya toca hacerle un mantenimiento a la memoria de traducción! Sin embargo, ¿cómo deberían empezar a efectuar dicho mantenimiento? En esta entrada, les explico las nociones básicas para ejecutar el mantenimiento de su memoria de traducción. La mayoría de los sistemas de traducción asistida por computadora (TAC) cuenta con una función que permite abrir las memorias de traducción para conocer su contenido; esto sería algo así como un editor de memorias de traducción, que permite, entre otras cosas, borrar las unidades de traducción, editarlas e importar unidades de traducción de otras memorias a la memoria activa. Con dichas funciones podrán hacer un mantenimiento a su memoria, es decir, buscarán las unidades de traducción que merman la calidad de su memoria y que alargan el tiempo de búsqueda de información y, por ende, que disminuyen su productividad. Si el sistema de traducción con el que trabajan no les permite mostrar el contenido de su memoria de traducción, entonces, podrían recurrir a los sistemas de control automatizado de la calidad de las traducciones (si pulsan aquí, podrán acceder al artículo que el año pasado escribí sobre estos sistemas de control de calidad).

Vista del editor de memorias de traducción de MemoQ

Vista del editor de memorias de traducción de MemoQ. Haga clic sobre la imagen para verla más grande.

¿Qué tipos de unidades de traducción se deberían buscar durante el mantenimiento? Primero, se deben buscar las unidades cuyos segmentos de destino estén vacíos. Al mostrar el editor de la memoria de traducción los segmentos de destino vacíos, tenemos la posibilidad de eliminarlos o de traducirlos. Luego, deberíamos buscar las unidades de traducción en donde el segmento de origen y los de destino sean iguales. Nuevamente, aquí se tiene la posibilidad de eliminarlos o traducirlos o, si se considera necesario, mantenerlos tal cual. Posteriormente, debemos buscar las unidades de traducción repetidas. En este caso, puede ocurrir que encontremos unidades cuyos segmentos de destino sean iguales en cuanto a contenido, pero que pueden variar, porque un segmento tiene un signo de puntuación que el otro no tiene. Podemos decidir cuál unidad eliminar o, nuevamente, mantenerlas todas en nuestra memoria, si se considera necesario.

Editor de memorias de traducción de SDL Trados Studio

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Cabe agregar que las memorias de traducción cuentan con información que yo siempre digo que es de carácter administrativo, ya que indica, por ejemplo, quién creo la unidad de traducción, quién la editó por última vez, quién la utilizó la última vez, en qué fecha se creó, en qué fecha se modificó, cuántas veces se ha utilizado la unidad. Esta información es predeterminada. Es decir, esta información se adjuntará a la unidad de traducción que se confirma sin que nosotros se lo hayamos pedido. Con esta información, podemos, a través de filtros, buscar unidades de traducción de un traductor específico o creadas o modificados en una fecha específica. También se pueden editar o eliminar las unidades, tomando en cuenta el criterio de quién los modificó o utilizó la última vez. Por otro lado, al momento de crear una memoria de traducción, uno puede añadirle campos descriptivos, que permitan agregar más información administrativa sobre la memoria que estamos creando. Estos campos podrían ser cliente, área de especialización, estado del segmento (rechazado, aprobado, en revisión, etc.), tipo de documento, entre otros que se consideren importantes. Cada vez que se crea un proyecto, la información de dichos campos se puede modificar y así las nuevas unidades a traducir contendrán la información descriptiva actualizada. Con esa información, también se pueden filtrar las unidades que se desean editar o eliminar. Cabe agregar que, tomando en cuenta que esta información se puede modificar en algunos sistemas TAC, la misma también podría ser objeto de mantenimiento.

Dentro de nuestro mantenimiento, debemos añadir la actualización de la terminología empleada en nuestros proyectos, por lo que, en esos casos, toca buscar las unidades que contengan la terminología a editar. Quizás, durante el mantenimiento, nos preocupamos mucho por los segmentos de destino. Sin embargo, también es importante tener presente que también podríamos editar los segmentos de origen, así podemos reducir la probabilidad de que no aparezca dicho segmento en los resultados, al momento de traducir, por no parecerse al segmento activo. Una manera de buscar información sobre segmentos de origen a editar sería buscando palabras con caracteres no alfabéticos.

Al efectuar estos pocos pasos, podrán hacer un mantenimiento básico de su memoria de traducción y optimizar su contenido.

¡Un saludo para todos!